miércoles, 1 de diciembre de 2010

SIEMPRE SAHARA


En mi viaje de mayo no sabía que decirles, estaba confuso y temía no saber estar a la altura de las circunstancias

Mis venerables amigos estarán de nuevo impacientes en las puertas de sus jaimas al atardecer. Saben que el amigo de la tierra del Quijote y de los molinos, esta vez llegará puntual a su cita para compartir unas horas de tertulia con ellos, el té, unas manillas y darles mi punto de vista de los últimos acontecimientos. Ahora si sabré qué decirles, sin tapujos, a corazón abierto, porque el joven español con alma saharaui hoy puede decirles alto y claro que Europa está con ellos, que el mundo está con ellos, que el gobierno español poco podrá importar en la decisión que tomen los Polisarios y que se a cual sea, los españoles ahí estaremos, a su lado. Alguno me trasmitirá que frene la inquietud de los jóvenes saharauis a sabiendas de que no lo haré. A los jóvenes tienen que darles argumentos y yo los que tengo, solo harían que avivar más la llama de la locura. Al menos lo intentaré egoístamente por mi hijo soldado.

Espero que Mohamed y Brahim sigan tomando mi mano y me trasmitan toda su serenidad, si es que algo les queda. Seguiré dándoles el mensaje que comparto con todos vosotros, que nunca estarán solos y seguro que en estos momentos les sacará una sonrisa.

Mi hijo no está y no se si estará. Su condición de soldado ha hecho imposible la comunicación estos días. Sabe de mi llegada y hará todo lo posible para salir a mi encuentro y esperarme de madrugada en la puerta de la Daira. Si no puedo verlo, al menos me sentiré más cerca de él y podré dar rienda suelta a mi tristeza en las frias noches de la Hamada.

SR. zapatero, yo no necesitaré traductor para decirle a mis polisarios que “SIEMPRE SAHARA”.

1 comentario:

Antònia Pons Valldosera dijo...

llévate también mi abrazo y todo mi apoyo, Bilbo. A todos.
Un abrazo