jueves, 5 de junio de 2008

MIS AMIGOS, SÍ


Hace muy poco tiempo me decía un amigo que cada vez que me oía hablar de los saharauis me brillaban los ojos, que hablaba apasionadamente. Tuve que decirle que cuando hablo a los saharauis de él, probablemente también me brillen y que probablemente hable con la misma pasión. El sabe que cada una de mis amistades surge de un momento especial. Momentos especiales que vivimos en situaciones especiales y con personas que a la larga se convierten en especiales. No es significativo la cantidad de tiempo que trascurre en ese momento, sino la calidad y la intensidad con el que lo vivimos. Le recordé que mi amistad con el pueblo saharaui se forjó en el desierto. En un principio es una amistad de silencios compartidos, de miradas sinceras, de acercamientos sin recelo, de gestos con complicidad, de simpatía mutua sin explicación, pero sobre todo de entrega. Con el tiempo se hace una amistad sin recovecos, sin laberintos, en la que notas como poco a poco te van robando el corazón y a la vez lo sientes latir con más fuerza porque parte de otros corazones se adhieren al tuyo maltrecho.
Por eso son mis amigos, porque cada minuto vivido con ellos, en el desierto, se vive con intensidad, y que después en la distancia, con los días te produce una profunda nostalgia.

Para los que dicen que perdemos el tiempo, solo una apreciación, no es tiempo perdido, es tiempo ganado, aprovechado, disfrutado y sobretodo vivido.

3 comentarios:

La DobleM del motor. dijo...

tienes un blog muy interesante me ha encantado poder visitarlo sigue asi,te invito a visitar mi blog y a devolverme el comentario,gracias y suerte con tu blog.

bilbo dijo...

Gracias por tu visita. El mundo del motor me apasiona y ten por seguro que tu blog lo pondré en mis favoritos. Espero que sigamos en contacto. Un abrazo solidario

Antònia P. dijo...

Bilbo, nuestros amigos, nuestros hermanos, nuestros hijos.
Un fuerte abrazo.