lunes, 22 de diciembre de 2008

LA BARAJA LLEGÓ


Hoy, la nostalgia me visita otra vez trayendo a la memoria recuerdos de esa gran mujer, una mujer maravillosa, llena de ternura, de amor a los suyos, de sacrificio y paciencia. Una mujer que cada mañana cura las heridas que le produjeron las puñaladas recibidas hace treinta y tres años.
Estaba bien de mañana en el cuarto, con una melfa negra ribeteada en azul cobalto. Esperaba impaciente su regalo, como una niña. Coqueteaba pasándose la mano por la frente plagiando las posturas de una quinceañera sobre el colchón.
Nos saludamos y le dije lo guapa que estaba, como siempre, asentía con la cabeza regalándome la mejor de sus sonrisas. Le entregué el regalo que me había pedido (no iba en la mochila) y esbozó un tímido “gracias”.
Para este viaje me prometí que no la haría recordar el pasado porque prefiero no verla triste, aunque me hubiera encantado que me contara tantas cosas.
Jugué un rato con ella y Decala porque había que estrenar la baraja nueva. Ves, Fatma, solo llegó tu regalo. Yo sabía que la mente la tenía en otro lugar y no en el juego precisamente. ¡¡ que cosas tiene Dios, me trae a un hijo de España”

Querida Fatma , tus palabras vivirán en mi alma y las recordaré cada mañana. Ahora mismo la alegría engrandece mi calma porque hago mío tu recuerdo.
A ninguno de los dos nos gustan las despedidas, pero en esta ocasión, estabas allí con la mano tendida y una lagrimilla, ... “ocasionada por la arena”
¡¡Nos veremos pronto!!
¡¡ sí, sí !! .
Que Dios lo quiera amiga.

2 comentarios:

Antònia P. dijo...

¡Cómo me recuerda a Jatra!
Bilbo, estos relatos son tan emotivos...
Felices fiestas y buen año

FAMILIA BARREDA-JAÉN-HAMADA dijo...

Bilbo, los lazos que se crean con el cariño, la lucha y la dedicación, son tan fuertes como los de la sangre.
Es muy hermoso que cuando vas a los campamentos sientas dos tipos de amor: el de hijo y el de padre.
Un beso de parte de todos y Felices Fiestas.