miércoles, 14 de enero de 2009

Y NOS HICIERON LA HENNA


Pasaba el mes de diciembre de 2004. Fue un viaje emotivo y de muchas anécdotas. Como siempre íbamos cargados de cartas y paquetes que amigos y conocidos nos dieron para hacerlos llegar a sus familias.
Una de las cartas nos dio bastante guerra pues no éramos capaces de localizar a su remitente después de una larga caminata en la que atravesamos prácticamente todo el campamento. Por fin pudimos contactar y entregada la carta nos invadió la sensación del deber cumplido.
Al día siguiente se personó esta familia en mi casa para invitarnos a comer. Sólo les conocíamos del día anterior, no sabíamos que hacer , nos pareció una descortesía declinar la invitación por lo que aceptamos encantados.
Habréis podido observar que hablo en plural, pues sí, no estaba yo solo. Ese viaje, como otros tantos, lo hice con mi gran amigo Vira.
Pues allá que te va, bien lavados y perfumados nos dirigimos hasta Hausa a casa de nuestros anfitriones. No os podéis imaginar la atención y el trato que tuvieron con nosotros. Una gran fiesta que no podía terminar de otra forma que con numerosos regalos y además siendo el motivo de risas por nuestra peculiar forma de bailar temas saharauis.
Casi anocheciendo decidimos dar por terminada nuestra estancia dado que nuestras familias ya empezarían a preocuparse. “Esperad porque os tenemos que hacer la Henna”
Nos miramos con cara de asombro pero no nos libro ni la clemencia. Pudimos conseguir que solo nos hicieran las iniciales de nuestras parejas. J a uno y MJ a otro.
De vuelta a casa y tras descubrir nuestros tatuajes. Nos entró la risa. Habíamos estado en una casa que no conocíamos, con una gente que no conocíamos e hicimos cosas y nos dejamos hacer otras que jamás lo hubiésemos imaginado.
Pero continuábamos con nuestra risa, de noche, caminando por el campamento, mirando nuestros brazos, y Vira como es así, natural, dijo indicando las iniciales “Está claro J de jilip… y MJ de muy jilip…”
En los días que siguieron cada vez que nos mirábamos el brazo, el correspondiente ataque de risa. Y todo ello sin que nadie supiera porqué lo hacíamos.
Vira, ¡cuantos momentos! Y cuanto te hecho de menos allí.

4 comentarios:

Antònia P. dijo...

Después de varios días con algún problema de salud visito tu blog y me encuentro con esta entrada deliciosa.
Gracias por hacerme revivir momentos impagables en los que la henna siempre está presente.
Un abrazo.

VIRA dijo...

Yo tambien lo hecho mucho de menos. En semana santa va aser muy poco probable que pueda ir, pero el año que viene trataré de ir por todos los medios. He reibido un paquetito de la niña de este verano con el viaje de fin de año y es que hasta los reyes del sahara han estado trabajando estos dias. De esa acnedota que cuentas tuve los pies resentidos mucho tiempo, pero esperemos que tengamos muchas de estas.
Un saludo tio.

Anónimo dijo...

Querido Bilbo sin gente como tu esto no seria posible.A través de tu blog despiertas el animo,la esperanza y las ganas de seguir luchando por una causa justa que se refleja y transmites con tus vivencias personales.Por favor no cambies nunca y sigue escribiendo.Ojalá que mis palabras sirvan para darte ánimos y nunca dejes de escribir de la misma forma que sirven las tuyas para no dejar de leer este maravilloso blog.Enorabuena lo has conseguido¡¡

bilbo dijo...

Antònia, espero y deseo que pronto estén olvidados esos desajustes de salud.¡¡¡que añoranza!!! Besos

Vira, va siendo momento de vernos. ¿No te parece?.

Anónimo,la tierra está sembrada de gente como yo. Gracias por tus palabras y me emociona que este rinconcito sea de tu agrado. Saludos