jueves, 23 de abril de 2009

CARTAS


Nada hay más engorroso que hacer de cartero en los campamentos. Mucha es la responsabilidad hasta que la carta llega a su destino. En muchas ocasiones o bien no encuentras a la familia, el nombre de la madre está mal puesto o el número del barrio no corresponde. Hay cartas con las que llegas a desesperarte y puede darse el caso que la familia española que te encargó la entrega te llame por teléfono para ver qué pasa con su carta pues ya llevas cinco días en los campamentos y su familia no la ha recibido. Es cuando te entran los sudores de la muerte, te muerdes la lengua y dejas escapar un “lo siento, aún no le toca, pero antes de que regrese a España la entregaré”. Y eso por no decir “ésta se vuelve a España por el santo grial”.Al final todas las cartas llegan a su destino, eso sí con algunas tienes que hacer de investigador, recorrerte toda la Daira a cuarenta grados, desplazarte a otra Wilaya en un coche destartalado previo pago de su importe y dejar cabreada a tu familia por que no entiende que en cada viaje tengas que llevar cuarenta cartas. Eso sin contar la custodia hasta su entrega pues llegas a dormir con ellas bajo el colchón por miedo a perderlas. Con la última llega el suspiro ¡¡al fin, terminada la tarea del cartero!! “Bilbo el próximo viaje las llevas tu solo, con nosotros no cuentes” dicen a coro Homad, Abdala y Mohamed. “Hijos hay mucha ilusión y mucha esperanza dentro de cada carta y ahora me toca a mi traerlas de España. Cuando yo no venga otros vendrán a traer la mía”
Pero ahora llega lo bueno, tu llevas cuarenta cartas y te encaloman cuarenta paquetes como cuarenta soles para que te los traigas a España a los que hay que sumar todos los de los vecinos y conocidos para los lugares mas recónditos de cada región. Ya no sabes si reír o llorar, alguna que otra manta, juegos de té, alfombras …….. y eso que adviertes que deben ser cartas o paquetes pequeños. Te armas de valor, preparas un bolsón que no se lo salta un gitano y como un antiguo negrero te lo cargas pidiendo a Dios que no pite la chicharra en el aeropuerto porque te hayan metido arena o piedras.
Y llegas a casa. Preparas los paquetitos y poco a poco hasta que haces una senda a correos, envías y envías,¡ah! y con alguna llamadita “eres bilbo, mi familia ha mandado una carta contigo” Nooooooooo señora no ha mandado una carta, le ha mandado un lagarto como un cocodrilo que si me lo ven los del Seprona me encarcelan sin juicio.

Debe entenderse la notita de humor que para nada son reproches. La verdad es que estoy encantado de ser el correo de tantas familias y el trasmisor de tanta ilusión.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas gracias bilbo por lo que haces. Este año has sido mi correo y gracias a ti como tu dices has sido mi ilusion.
Un saludo.
Marian

Antònia P. dijo...

¡ja, ja, ja! amigo Bilbo ¿qué quieres que te diga? Gracias por llevarme la carta en diciembre.
Este año como no me encontraba demasiado bien, no hubiera resistido el hacer de "cartera", cogí las cartas con la condición de que vinieran a la haima a buscarlas, con el niño/a o con la foto. Repartirlas ha sido muy cómodo. A todos les advertía de que si traían respuesta fuera un paquete pequeñito. Tenía intención de dejar la vieja maleta allí y no facturar nada pero si no quieres caldo ¡toma dos tazas!. Mi maleta iba más llena en la vuelta que a la ida. Y ahora aún me quedan paquetes para enviar.
Alfombras y mantas sí que he traído lagartos, meteoritos, trufas, o huevos de avestruz que yo sepa, no.
Lo que me sabe mal es que olvidé una de un saharaui en la haima de mi familia, La saqué para meter un paquete y luego se ve que no volví a meterla dentro y eso sí que me sabe mal.
Un abrazo. Te deseo que hayas pasado un feliz día del libro.

Anónimo dijo...

Tienes un corazón que se te sale del pecho.
¿has dicho alguna vez NO cuando te dan una carta?
Lo del cocodrilo para tumbarse de risa.

Un saludo

Rex

. dijo...

Deddi,te digo que no coje nada mas...,os aseguro que ni un alfiler,la alfonbra media 3x4 metros y su destino el suelo de mi salón,deddi insistia,tiene que cojer,de pronto aparece Mohamed el hermano y como si se tratara del mago tamariz,no me pregunteis como,yo solo escuchaba,tu no preocupes,la alfombra estaba dentro de mi maleta,hoy descalzo mis pies en ella y sueño con los mios.

Saharamur

bilbo dijo...

Cuando llega el momento "cartero" te suceden miles de anécdotas. Y está claro que lo hago con gusto pues de lo contrario punto y final.

Marian fue para mi el mayor de los honores que tanto tu familia como Abdala recibieran tus noticias.

Antònia es una buena táctica pero qué haces cuando llevas cartas de proyectos a Centros, hospitales etc. que no deja de ser un marronazo, porque a veces no encuentras al director y a ver quien te firma,si está el director no tiene el sello,si tiene el sello no hay almohadilla, en fin que le voy a decir a toda una veterana en estos menesteres.

Rex, tengo un genio muy jodido, pero no, nunca he dicho no a una carta aunque sepa que me puede complicar la vida en los campamentos.

Un saludo

bilbo dijo...

Saharamur si un saharaui dice que mete la cabeza, dalo por hecho.
Enhorabuena por vuestro blog. Magnífico

Saludos

FAMILIA BARREDA-JAÉN-HAMADA dijo...

bilbo, graciaas por ser nuestro cartero. Y es que es increible lo que meten. No sé cómo serían los demás paquetes, pero en el nuestro que era pequeño, venía ! otro dentro ! para la familia de la hermana de kasem, y en el nuestro, pulseras, anillos, llaveros, henna, plantillas...
Me acuerdo que cuando estuvo Kasem, sin darnos cuenta metió no sé como en su mochila de mano un trofeo deportivo enorme que le regaló un amigo nuestro, que pesaba por lo menos 5 kg, nos lo dijo por teléfono cuando ya estaba dentro para subir al avión. Te juro que en esa maleta no cabía un alfiler... pues lo metío sin sacar nada.
Un abrazo y gracias.