viernes, 2 de mayo de 2008

UN GIRO MAS A LA TUERCA


Estos últimos días he perdido el buen humor. Las declaraciones del enviado personal don Peter, la resolución del Consejo, las reacciones de unos y otros, los dimes y diretes …… la verdad es que no debería sorprenderme porque es mas de lo mismo ,aunque sí sorprendente al menos que entre los miembros del Consejo de Seguridad haya discrepancias, unas discrepancias que acorralan un poco mas al pueblo saharaui.
Dicen que hay un tiempo para cada cosa, pues como estoy de acuerdo con ello, ahora es tiempo de cabrearme y por enésima vez de rebelarme. Tiene mucha razón Mohamed cuando me dice que está vivo y muerto a la vez, que matan silenciosamente, porque son responsables del pisoteo constante de la justicia, y sin mayor escrúpulo hay quien se opone a que en la resolución aparezca el compromiso de respetar los derechos humanos, pero ¿Cómo podemos creer que semejantes personajes vayan a hacer nada a favor de la justicia? Si don Peter Van Walsom lo dejo clarísimo diciendo que la independencia no era una meta alcanzable.
Unos toman posiciones, otros preparan sus armas, otros siguen con las mentiras de que todo es correcto, de que la situación está controlada. Pero vemos que no es así, que por mucho que se quiera minimizar la situación, la solución diplomática está muy lejos y ello juega a favor del ocupante. Habrá que prepararse para lo que venga, desde luego. Pero esta vez no diremos que nos cogieron por sorpresa, que quién lo iba a decir, que no parecía...
Por eso estoy cabreado , debería tener alguna idea concreta sobre cómo actuar, qué hacer, con quíen, dónde, cuándo. No la tengo. Y por eso me cabreo aún mas y reivindico en esta ocasión el cabreo como actitud de repulsa hasta que se nos ocurra algo práctico y concreto.

1 comentario:

Antònia P. dijo...

Lo único que podemos hacer: denunciar, ayudar y rebelarnos.
El consejo de seguridad ha prorrogado un año la misión de la MINURSO.
Pienso que tendrán que reunirse antes y no para nada bueno.
Ya sé que no sirve de consuelo pero todos estamos cabreados y hoy, un poco más rebeldes si cabe.
Un abrazo solidario.